Saltar al contenido
Inicio

Guía · Ecuador

¿Es rentable su proyecto inmobiliario? Cómo saberlo antes de invertir.

Un proyecto es rentable si, después de pagar el terreno, la construcción, los impuestos, el financiamiento y la venta, deja un margen suficiente para el riesgo que asume y el tiempo que su dinero está dentro. Se comprueba en seis pasos, y conviene hacerlo antes de comprar el terreno.

Pide el análisis de tu proyecto

La respuesta corta.

Un proyecto inmobiliario es rentable cuando se cumplen tres cosas a la vez: el margen neto sobre ventas alcanza su objetivo, la rentabilidad anual del dinero invertido (la TIR) supera lo que obtendría en otra inversión con un riesgo parecido, y los números aguantan si el precio baja o la construcción sube.

Si solo se cumple la primera, el proyecto puede dar utilidad y aun así no compensar: el mismo margen no vale lo mismo en dos años que en cinco.

Paso 1. Sume todos los costos, no solo la construcción.

El error más común es comparar el precio de venta solo con el costo de construcción. Si falta alguna de estas partidas, el margen que ve es mayor que el real.

Paso 2. Estime las ventas con precios reales del sector.

Las ventas salen de multiplicar lo que va a vender (departamentos, casas, parqueaderos, bodegas y locales) por un precio que el mercado pague hoy en ese sector. Compare con proyectos nuevos parecidos y cercanos, no con inmuebles usados, y fíjese en si el precio es por metro cuadrado de construcción o de área útil.

Los cobros no llegan todos al final: en preventa, el comprador suele pagar una entrada en cuotas durante la obra y el saldo a la entrega, muchas veces con un crédito hipotecario. Ese calendario cambia cuánto dinero necesita usted.

Paso 3. Calcule el margen.

El margen neto sobre ventas es la utilidad dividida entre las ventas. Si vende por 3 millones de dólares y la utilidad es de 540.000 dólares, el margen es del 18 %.

Ojo con la base: esa misma utilidad es un 18 % sobre ventas y un 22 % sobre costos (540.000 entre 2.460.000). Cuando compare con otro proyecto o con lo que pide un inversionista, compruebe que hablan de la misma base.

No hay una cifra oficial de margen mínimo. En FIDEC usamos como referencia un 15 % sobre ventas: por encima, el proyecto tiene colchón; entre 0 y 15 %, es viable con reservas; por debajo de 0, no deja utilidad. Usted puede fijar su propio objetivo.

Paso 4. Mire el tiempo: la TIR.

El margen no dice cuánto tiempo está su dinero dentro. La TIR sí: es la rentabilidad anual que genera el dinero invertido, teniendo en cuenta cuándo sale y cuándo vuelve. Un proyecto con un 18 % de margen que tarda dos años no rinde lo mismo que otro con el mismo margen que tarda cuatro.

Calcúlela con y sin financiamiento. El crédito suele subir la TIR de su capital, porque usted pone menos dinero, pero añade intereses y riesgo si las ventas se retrasan.

Paso 5. Calcule cuánto dinero necesita y cuándo.

Un proyecto puede ser rentable y aun así quedarse sin caja a mitad de obra. El flujo de caja mes a mes (compra del terreno, avance de obra, cuotas de los compradores y desembolsos del crédito) le dice el máximo de capital propio que tendrá que poner y en qué mes.

Si el proyecto va en fideicomiso, la obra suele empezar cuando se alcanza el punto de equilibrio fijado en el contrato: un nivel de preventas, el financiamiento y los permisos. Hasta entonces, el dinero de los compradores no se puede usar en la obra.

Paso 6. Ponga a prueba los números.

Ningún supuesto se cumple exactamente. Pruebe qué pasa si el precio de venta baja, si la construcción sube o si las ventas tardan más. Si el proyecto solo funciona con todo a favor, no es un buen proyecto.

El punto de equilibrio de ventas indica qué parte de las ventas previstas necesita para no perder dinero: cuanto más bajo, más margen de seguridad.

Un ejemplo.

Un proyecto de 12 viviendas con un margen neto del 18 % sobre ventas parece cómodo. Si el precio de venta baja un 10 %, el margen cae al 10 %. Si además la construcción sube un 10 %, se queda en el 5 %: sigue habiendo utilidad, pero ya no hay colchón.

Las cifras son ilustrativas, las mismas del ejemplo de nuestra portada. En un análisis real salen de los datos de su proyecto.

Errores frecuentes.

Análisis en Ecuador

Para cada tipo de proyecto.

Cómo funciona

Tres pasos. Pocos días.

Paso 1

Nos cuentas tu proyecto.

Unos pocos datos: el terreno o el inmueble, qué desea hacer y a qué precio piensa vender o alquilar.

Paso 2

Lo analizamos con FIDEC.

En pocos días, con los costes, impuestos y plazos de Ecuador, en dólares.

Paso 3

Recibes el veredicto.

Si vale la pena, con los números que lo sustentan, en un PDF protegido que puede mostrar a socios o al banco.

Preguntas frecuentes

Lo que suelen preguntar.

¿Qué margen debe dejar un proyecto inmobiliario?

No hay una cifra oficial: depende del riesgo, del plazo y de quién financia. Como referencia, en FIDEC un margen neto del 15 % o más sobre ventas es «sí vale la pena», entre 0 y 15 % «viable con reservas» y por debajo de 0 «no vale la pena».

¿Qué es la TIR de un proyecto inmobiliario?

Es la rentabilidad anual que genera el dinero invertido, teniendo en cuenta cuándo sale y cuándo vuelve. Sirve para comparar proyectos de distinta duración, y con otras inversiones.

¿Margen sobre ventas o sobre costos?

Son dos formas de medir lo mismo. El margen sobre ventas divide la utilidad entre las ventas; el margen sobre costos, entre lo invertido. Un 18 % sobre ventas equivale a un 22 % sobre costos.

¿Puedo hacerlo con mi propio Excel?

Sí, si incluye todos los costos, el calendario de cobros y pagos, el financiamiento y escenarios. FIDEC le da ese mismo análisis en pocos días, con un veredicto claro y revisado por un arquitecto.

¿Sustituye a un avalúo o a un asesor tributario?

No. Es una ayuda para decidir: los números salen de los datos que usted aporta y de supuestos explícitos. No es un avalúo, ni asesoría financiera o tributaria, y no promete rentabilidades futuras.

Tus números, claros.

Pide el análisis de tu proyecto